El aceite esencial de lavanda es un ingrediente ampliamente utilizado en cosmética natural , y un compuesto muy significativo para la aromaterapia moderna. Debido a sus propiedades terapéuticas, su alta inocuidad, buena tolerancia y elevada eficacia.
La dosis habitual de uso es de entre el 0,1% al 5% , aunque se puede utilizar una dosis superior según su aplicación final.
Por sus propiedades, el aceite esencial de lavanda resulta especialmente útil para:
Combatir el estrés , la ansiedad y el nerviosismo.
Mejorar los problemas de sueño y el descanso nocturno.
Aliviar dolores como el dolor de cabeza, el dolor de regla o dolores musculares como las agujetas o las contracturas.
Regular la tensión arterial , tanto por su efecto hipotensor como por su acción sobre el sistema nervioso.
Favorecer la regeneración de la piel , por ejemplo en quemaduras de piel leves por contacto con algo muy caliente, quemaduras solares, rasguños o rozaduras.
Calmar los picores de la piel y mejorar ciertos tipos de eccema en la piel sensible.
Mejorar la psoriasis , ayudando a cicatrizar la piel, desinflamar y alivia el picor.